
Mientras lees este post yo estoy de viaje con la familia, celebrando el 80 cumpleaños de mi padre. Hacía un montón que no lo hacía, y me ha hecho pensar en la movida que es viajar.
Existen muchos motivos para hacer un viaje, y muchas maneras de hacerlo. Puedes ser por obligación o por placer, ir en tren, avión, coche, bicicleta, a pie… Podemos tenerlo todo organizado o dejarnos llevar e improvisar. Y, muy importante, podemos movernos solos, con otra persona o en grupo.
El destino marca una dirección, el trayecto forma parte de la experiencia, y cada una de estas circunstancias, cada una de nuestras decisiones, condiciona el tipo de experiencia que tenemos en nuestro recorrer. Son muchas cosas las que tener en cuenta, muchos los imprevistos que pueden surgir.
Lo mismo sucede en nuestra salud, en nuestro crecimiento… Es un viaje personal, en el que cada uno de nosotros decidimos según nuestras circunstancias, de acuerdo con nuestros valores, nuestras necesidades y nuestras apetencias.
Tal vez ya has oído un proverbio africano que dice:
“Si quieres ir rápido ve sólo; si quieres llegar lejos ve acompañado.”
A veces preferimos movernos y avanzar de forma independiente, y a veces queremos hacerlo en compañía, o con una guía. Ese es uno de los motivos por los que nació Withanna Quiropráctica: para acompañar a aquellos que desean acompañamiento u orientación en su viaje de crecimiento, de vida.
¿Y a ti? ¿Cómo te gusta viajar en este momento de tu vida? Piénsalo. Siéntelo. Y si quieres que te acompañe, RESERVA TU CITA
En los próximos posts te iré descubriendo los otros motivos por los que hago lo que hago.